
(1997-2002)
EL PATIBULO Y RICARDO CUCAMONGA Había una vez 3 voces en mi cabeza y un abundante chorro de mala leche.
Corría el año del Señor de 1997 y el balance de mi vida me aventaba números en rojo-Patíbulo: trabajos de mierda, una vida romántica psicótica, sobrepeso y relaciones sociales que me dislocaban las quijadas de tanto bostezo. Desde que recordaba, los medios ponían cantantes, actores y modeletes de mierda dando sus opiniones oligofrénicas con la placidez de los justos. Estaba enojado, frustrado y con muchas ganas de joder. Aparte, vivía en Monterrey... ¡ingas! Entonces… las voces comenzaron a manifestarse; y como buen psicópata, a través del televisor.
Un día estaba zappeando a lo bestia y me encontré con Itatí Cantoral llorando en cualquier telenovela random que se te venga a la mente... y se me ocurrió que me encantaría dispararle en la sien y acabar con su baboso lacrimal tormento. Y no bien tan cristiano pensamiento echaba raíces en mi corteza cerebral, 3 voces y un sólo Yo comenzaron las páginas web de El Patíbulo del Pop Mexicano. Y vio Cucamonga que era bueno. Y amaneció y anocheció al tercer día. La dinámica inicial no era muy prometedora: dar “balazos” virtuales a una foto de uno de los muchos cantantes y actrices del pop nacional y verla en el siguiente hipervínculo “bañada en sangre”; así que comencé a añadir textos cómicos en forma de conversaciones, parodias, hijodeputadas y demás demases. Se tomaban sugerencias por correo-e y se contestaba feíto a quienes dejaban mensajes desagradables, lo cual le daba un sabor de interactividad muy chabacano y pachanguero. Al poco tiempo mi Yo, mi ello y mi súperperra tenían voces definidas en “El Diablito” [el geek de corazón de oro y jefe jamás escuchado]; “El Verdugo” [el perdonavidas cool] y “Sinforosa Cucamonga” [una lipstick lesbian ultraagresiva]. Voilá! La corporación “Cafeína y Asociados” había nacido. Con el tiempo, la mecánica de los artistoides me cansó y lo replantée en secciones que hablaran de lo que tanto me irritaba de los medios masivos y cualquier cosa que viera en la calle o las personas que trataba a diario, adquiriendo el estilo y el sabor que hoy puedes visitar. Esta web anduvo perdida durante años, víctima de un crash de computadora y posteriormente un robo de laptop; cuya recuperación debo agradecer profundamente al Internet Archive. Al recuperar estas páginas ha regresado una parte muy especial de mi vida que estaba como entre sueños. Así de chido. Ha sido arqueológico retrabajar este sitio, pero valió la pena. El Patíbulo me trajo muchas horas de diversión, nuevos cuates y dos que tres infladas al ego; la más importante fue la nominación en el 2000 a mi web en la categoría “Entretenimiento” del Premio IBEST "EL ÓSCAR DE LA INTERNET"; junto a proyectos tan chidos como “loquesea.com” y “trino.com"... que servidor lo hubiera hecho solo con una computadorcita de 10 pesos le daba un encanto romántico en una WWW aún fresca y virginal. Con los años he visto su influencia [y dos que tres plagios] de mi estilo de humor en revistas, radio y programas televisivos; sobretodo, en bloggeros mexicanos.
¿Por qué terminó El Patíbulo? Si bien fue una experiencia por demás motivante; mis intereses como humorista pasaron al cómic. Uno muta, pues. Y bueh… ahora que lo sábes, bienvenido a mi retrocida psique a finales de los noventa, inicios del 2000... y si gustas conocer más de mi trabajo actual, puedes verlo aquí. Ricardo Ariel Velderrain Castro alias Ricardo Cucamonga |
ALGUNOS MEDIOS QUE HABLARON DE EL PATIBULO Revista Sputnik Cultura Digital. No. 10. 1998. Netmiliano Zapata, columnista de loquesea.com, 1999. Entrevistas para la Sección "Vida". Periódico EL NORTE de Mty, NL. Publicado asimismo REFORMA [DF] Y MURAL [GDL.] |