| En el Patíbulo
tenemos madre, aunque nuestros detractores sigan convencidos de lo contrario,
y para muestra un botón. Para ilustrar
este hecho, a continuación transcribimos un pedacito de cierta llamada
familiar, directamente de la centralita telefónica de Cafeína
y Asociados...
Doña Verduga: ...¿y te estás alimentando bien? Verdugo: Que sí, madre, muy bien... Doña Verdugo: Oye, mijito, el otro día vi eso que haces en el internet, en casa de Juanita de Gonzalez, en la computadora de Jorgito, su hijo... ¿te acuerdas de Jorgito?, pues ya está trabajando en Vitro, en el Departamento de Ventas... y gana muy bien... ¡su novia está guapísima!... Verdugo: (lanzando los ojos al cielo) ¿tú viste mi página web, madre? Doña Verduga: ¡Ah, sí!, Ni me la recuerdes... Verdugo: Ok. Doña Verduga: Puessssss, ya que me lo preguntas, estoy muy decepcionada. Creo que es una página taaan estúpida. Verdugo: Gracias, madre, yo también te quiero... Doña Verduga: ¡Ay, pues tenía que decirlo, mijito! Puro humor y estupideces que dan lastima... Verdugo: Freud, dame paciencia... Doña Verduga: ¡Ay, mijito! ¿Porqué no te buscas un buen trabajo? Verdugo: Madre, ya tengo un buen trabajo... Doña Verduga: Bueeeno... si escribir indecencias con una recua de inadaptados que tienen a un rarito como jefe es un trabajo... Verdugo: Madre, ¿estás segura de que no somos judíos? Doña Verduga: ¿Estás loco?, tú serás judío, yo soy mexicana, ¡Mex-mex, Meeeeejicoooooo!. Verdugo: Ok, ok, eres mexicana, eso quedo establecido, madre... Doña Verduga: Sí, mijito, y a mucha honra. Verdugo: ¿Y tienes tu credencial de elector? Doña
Verduga: Oyeme, cabrón, no te burles, que soy tu madre...
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