¿Cuál es la verdadera razón de que un trío de bastardos decidieran montar estas infames páginas en la zona más roja del cíberespacio? ¿Qué se esconde tras las historias de los antihéroes más nefastos de la Internet mexicana? ¿Quién es en realidad esa lipstick lesbian psicótica llamada Sinforosa Cucamonga? ¿Y ese tipejo sobrecafeinado que seduce nubiles jovencitas prepúberes a la salida de misa de cinco, que responde al  maldito nombre de El Verdugo? Sobretodo, ¿cuál es la verdad de Cafeína y Asociados, esa organización anti-valores comandada por su oscuro cerebro, El Diablito?

Pues bien, tendríamos que retroceder un poco para saberlo...

(Salón de Detención Escolar de la preparatoria Shermer, sábado 24 de marzo de 1984 )

Diablito: No puedo creer que el Psiquiatra Escolar Mario Alberto nos castigue en sábado, y que además nos haga escribir un ensayo sobre quiénes somos. Oigan... ¿porqué están ustedes aquí? A mi me castigaron por instalar un Atari en la sala audiovisual y ponerme a jugar al "Space Invaders"

Sinforosa: Tipo que, grueso wey, yo me volé clases por irme de compras al mall con mi amiga Daniela... y claro que me castigó Mario, wey... ¡súperfatal!

Verdugo: (agresivo) ¿Porqué chingados estoy acá? Porque mandé a chingar a su puta madre a la pinche maestra, por eso...

Sinforosa: (sorprendida) ¡Claro que qué boquita! ¡Qué naco te viste hablando así!

Verdugo: Pues lo siento, princesa, no todos venimos de palacio, como tú...

Sinforosa: (arreglándose el pelo) Pues qué feíto te viste... parece que te escapaste, tipo, de un programa naco, como, tipo, "La Carabina de Ambrosio". Aunque... claro que es súper-lógico, ya que, o sea, estoy seguuura de que en tu casa no tienen parabólica...

Diablito: (conciliador) No peléen, que estamos todos en el mismo barco... como en la película "Footloose".

Verdugo: Yo no... yo soy (con eco) un rebelde, no un cerebrito y una princesita, como ustedes.

Sinforosa: (haciéndose crepé en el copete) ¡Cero que ver tu comentario! (saca su almuerzo).

Verdugo: ¿Qué traes ahí?

Sinforosa: (casual) Sushi...

Verdugo: (agarra al Diablito del cuello) ¿Qué nos hizo tu mamá?

Diablito:(saca una bolsa) Sandwiches de mermelada y mantequilla de maní. (todos comen).

Sinforosa: ¡Esperen! (turbada) ¿Saben? Contra toda la esencia de mi personaje, siento unos deseos inmensos de olvidarme de lo nacos y desagradables que son, y de hacerles confidencias más oscuras de mi totalmente fresa vida...

Verdugo: Es extraño... pero a mi me pasa lo mismo...

Diablito: (automáticamente) A mi me violaron de niño...

Sinforosa: (sorprendida)Oh, my God! ¡A mí también!

Verdugo: (empático) A mí me manoseo Zamorita a los 5 años.

(todos lloran y se abrazan)

Diablito: Temo que tenemos que reconocer que somos unos pinches pendejos frustrados... 

Sinforosa: Tienes razón, tipo que, o sea... ¡qué mala onda!

Verdugo: Creo que tienes razón, somos una mierda... aunque una mierda (con eco) rebelde.

Diablito: ¡Un momento!

Verdugo: ¿Qué?

Diablito: Tengo una idea... aunque no sé si les parezca bien.

Sinforosa: Claro que ¡compártenosla y déjanosla ver!

Diablito: Ya que hemos descubierto que en el fondo somos iguales, ¿porqué no nos dedicamos a insultar a artistas que dan lo mejor de sí mismos?

Sinforosa: Awesome!

Verdugo: Suena chingón, wey... podemos echarle mierda a niñatas babosas que ejercen de divas, como las Pandora... o a Tatiana.

Sinforosa: Y a tipos cero-que-ver, como Sergio Fachelli... o a Oscar Athie.

Diablito: O a seres cagantes como esos niños que cantan:Timbiriche, Menudo, Parchis... ¡Luis Miguel!

Sinforosa: ¡Claro que noooo! Luis Miguel no va a pegar más allá de este disco.

Diablito: Bueno... en eso tienes razón.

Verdugo: No es como el breakdance, wey, eso si estará, no sé, en el año 2000, cabrón.

Diablito: Ok... ¿Vamos a mi casa? Tengo una Commodore, y podemos hacer unos volantes con un programa que hice en Basic.

Sinforosa: No te entiendo nada, nerd, pero vamos...

Verdugo: ¡Orale!

Diablito: ¿Pero cómo nos vamos a llamar?

Verdugo: ¡El Club Prostíbulo!

Sinforosa: No, ¡Los Goonies!

Diablito: Bueno... ya se nos ocurrirá algo. Un momento... ¿le dejamos una nota al pinche puñetas del Psiquiatra?

Verdugo: Yo se la escribo... ustedes adelántense (se van mientras escribe la nota)

(Nota al Psiquiatra Escolar Mario Alberto)

Querido Psiquiatra Escolar: 

Aceptamos el hecho de tener que sacrificar un sábado completo castigados por lo que hayamos hecho mal, pero creemos que está loco por hacernos escribir un ensayo diciéndole quiénes somos. Usted nos ve como quiere vernos... en los términos más simples, y en las definiciones más convenientes. Pero lo que descubrimos, es que cada uno de nosotros es un cerebrito, una princesa, y un criminal. ¿Respondemos su pregunta? 

Sinceramente, 

El Club del Prostíbulo. 

Posdata: Y sí... chingas a tu madre.

Don't you
forget about me... don't, 
don't, don't, don't, don't.


¿otra bala perdida?