1. Hasta el viento tiene miedo...

Pues bien, empezamos por la puerta negra, con dos fotos que son prueba fiel de lo que siempre hemos sabido: los payasos son aterradores.

No comprendemos a la sociedad que ha generado estos satánicos personajes; por ejemplo, si invitamos a "Chirriscuas" a la fiesta de nuestros retoños, ¿les hará el truco del poodle rosa con unos globos alargados, o les cortará el cuello con la filosa navaja que quizás esconda en sus celestes mangas?

Freaky...

En lo que respecta a "Pindoce", el índice erecto que ostenta en la foto y su protuberante nariz, acompasan un rostro perverso que nos sugiere crapulosos tocamientos no solicitados en nuestras partes nobles.

No sabemos si a ustedes les pase igual, pero esos ojos malévolos y sonrisas demenciales nos dejan los calzones como culo de pingüino...

Brrrr...


¡Qué paique! ¡Qué siga la diversión!